¿Es más cara la comida sana? Hacemos la prueba

Nadie pone en duda que la comida sana es infinitamente mejor para nuestro organismo. En su contra, existe la creencia popular de que el precio de este tipo de alimentos es más alto que el de los productos considerados insanos. Pero, ¿qué es sano y qué es insano?

No hace falta ser nutricionista para asociar la considerada como comida sana a productos naturales, que no vienen preparados. En el extremo contrario está la llamada comida basura, los alimentos ultraprocesados, que son aquellos elaborados a través de procedimientos industriales, y llevan saborizantes, aditivos y colorantes. En el primer grupo entrarían las frutas, verduras, hortalizas, huevos, pescados y carnes. En el segundo, la comida rápida, la precocinada, pasteles, bebidas azucaradas y muchos productos más.

A mitad de camino entre unos y otros están los alimentos procesados, que son aquellos a los que se ha añadido algún aceite, azúcar, sal u otros ingredientes para su conservación. No se venden al 100% al natural, pero reciben el aprobado, y algunos hasta nota, por parte de los expertos en nutrición. Aquí encontramos las conservas, los encurtidos, pescados y carnes saladas o ahumadas y un largo etcétera.

Por un lado está la diferenciación entre productos naturales, procesados o ultraprocesados, y por otro los alimentos catalogados como bio y eco

A este respecto, la respuesta a la pregunta si la comida sana es más cara que la que la ultraprocesada es afirmativa. Sólo hay que probar a sustituir algo sano por algo no tan sano, por ejemplo, un combinado de aperitivos marca Hacendado (200 gr. a 1,20 euros) por unos boquerones en vinagre de la misma marca (80 gr. – 60 gr. a 1,65 euros). El resultado es que por más del doble de producto pagamos 0,45 euros menos.

Lo mismo ocurre si cambiamos una patatas fritas estilo tradicional (dos bolsas de 150 gr. cada una tienen un precio unitario de 1,28 euros) por unas sardinas ahumadas (85 gr. a 1,95 euros). De nuevo, menos cantidad de comida sana es más cara que la comida basura. Y esto sin contar los paquetes de bollos a un euro, las galletas a 0,99 euros y las pizzas ultracongeladas a menos de 3 euros, frente a los precios de las frutas, la carne o el pescado fresco. Por lo tanto, sí, la comida sana es más cara.

Productos bio y eco: ¿es comida sana?

De otro lado, de un tiempo a esta parte han brotado como setas en las estanterías de los supermercados los productos bio, de biológicos (aquellos que o contienen ningún componente que haya sido alterado genéticamente) y eco, de ecológico (desarrollan todas sus etapas de crecimiento y producción en la naturaleza y sin intervención artificial), como paradigma de comida sana. Pero, ¿realmente lo son?.

comida sana sEl experto en nutrición Aitor Sánchez, autor de ‘Mi dieta cojea’ y ‘Mi dieta ya no cojea’, no lo tiene tan claro. En su opinión, «la gente compra estos productos porque cree que son más sanos y más sostenibles y porque piensan que son más respetuosos con el medio ambiente pero, desgraciadamente, la ley de productos ecológicos no lo garantiza«.

En la misma línea, la coach nutricional Andrea Cañas Onzain sostiene que no existe ningún «estudio científico que demuestre que los alimentos de origen bio o eco sean más ricos a nivel nutricional». Entre otras cosas, porque la obtención de estas etiquetas  se basa en la sostenibilidad en la producción de los alimentos y no en el impacto que puedan tener en el ser humano. De hecho, los requisitos existentes para conseguir estos sellos tienen que ver precisamente con la sostenibilidad.

Con todo, el marketing y las modas han elevado a los altares los precios de los alimentos bio y eco, amparados por el argumento de que su obtención a través de un proceso más natural conlleva una producción más pequeña y, en teoría de más calidad. Y más calidad, más caro se paga un producto.

Más allá de los productos bio y eco, los expertos en nutrición recomiendan comer alimentos de proximidad, para entre otras cosas evitar las estancias en cámaras frigoríficas para su conservación

Hacemos la comparativa en una cadena de supermercados que ha ampliado sus líneas de productos bio y eco hasta casi equipararlas con las de alimentos que no llevan ninguno de esos sellos. La diferencia de precios, en este caso, no es muy grande, pero si apreciable fácilmente a la vista:

  • Macarrones bio, 500 gr. – 0.79 euros / Macarrones normales, 1kg. – 0,75 euros. La diferencia para la misma cantidad es de 83 céntimos.
  • Huevos ecológicos, media docena – 1.99 euros / Huevos camperos, media docena – 1.19 euros. De nuevo la diferencia es de 80 céntimos.
  • Queso fresco bio, 160 gr.- 1,09 euros / Queso fresco no bio, 200 gr. – 0.65 céntimos. El queso bio es, para la misma cantidad, 71 céntimos más caro que el normal.
  • Bebida bio de soja, un litro – 0.99 euros / Bebida de soja normal, un litro – 0.79 euros. Otra vez el producto bio es 20 céntimos más caro.
  • Ajo ecológico, 150 gr. – 0.99 euros / Ajo no eco, 500 gr. – 2. 25 euros. Medio kilo de ajos ecológicos nos costaría 3.3 euros, 1.05 euros más caro que los 500 gr. de ajos normales.

Y así, con el resto de alimentos bio y eco del súper. Lo que significa que también en este caso la comida sana vuelve a ser más cara que la comida normal. Pero claro, todo el mundo prefiere la comida sana y obviamente tú no vas a ser menos. En este sentido, recuerda que si estás pasando un mal bache, pero lógicamente no quieres pagarlo con tu alimentación, siempre puedes recurrir Monedo Now y sus préstamos personales online a partir de 750 euros, para que no tengas que renunciar a nada mientras dure la nube negra. Porque la salud siempre es lo primero.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.