Pago a plazos: te descubrimos 5 métodos

Aunque con la irrupción del e-commerce es una tendencia al alza , el pago a plazos, cuotas o abonos es una posibilidad que existe desde prácticamente los orígenes del comercio. Como herramienta de marketing, beneficia tanto al vendedor como a los consumidores. En el primer caso, porque atrae a un mayor número de clientes. En el segundo, porque permite a estos adquirir bienes a los que no podrían acceder pagando en efectivo.

En sus orígenes, el pago a plazos era una forma de financiación en la que el vendedor acepta cobrar el precio de un producto de forma escalonada o parcializada. Pero con el paso de los años y la evolución del sistema financiero surgieron las financieras, intermediarias que facilitan el pago del producto al vendedor y permiten al consumidor pagarlo en cuotas. A cambio, reciben un pequeño porcentaje del precio del producto.

El pago a plazos beneficia al vendedor, porque atrae más clientes, y al consumidor, porque le permite acceder al producto que quiere

Independientemente de quién adelante el dinero del precio del producto, existen varias formas o métodos de pago plazos. A continuación, te descubrimos cinco.

5 métodos de pago a plazos

1. Compraventa a plazos: Es un contrato de compraventa en el que el vendedor acepta que el comprador le pague el bien que ha comprado en cuotas, que suelen periódicas y de igual cuantía, salvo que las partes implicadas decidan otra cosa. Está regulado por la Ley 28/1988 de 13 de julio de Venta a Plazos de Bienes Muebles.

2. Cupones: Es una de las fórmulas de pago a plazos más antigua y se usa sobre todo en los pequeños comercios. El vendedor pone a disposición de los clientes unos cupones de su negocio, que el consumidor puede adquirir cuando quiera y en la cantidad que según el momento se pueda permitir. Aunque lo más habitual es que este último compre la misma cantidad mensualmente. Luego, esos cupones pueden ser canjeados por productos de la tienda. O viceversa. Los bienes consumidos se pueden pagar a través de la compra periódica de cupones.

Los préstamos online son la forma más fácil y rápida de conseguir para pagar a plazos un bien que de una sola cuota no podríamos adquirir

3. Tarjetas de crédito: Están asociadas a nuestras cuentas bancarias y permiten tanto el pago aplazado del producto como el pago por cuotas. Es decir, al pagar con tarjeta de crédito, el banco adelanta coste del bien o los bienes consumidos y no nos lo reclamará hasta la fecha de liquidación de la tarjeta, que eligen ambas partes de mutuo acuerdo.  El titular de la tarjeta puede optar por liquidarla de una sola vez o en diferentes cuotas. La segunda alternativa conlleva el pago de un interés. 

pago a plazos (s)

4. Financieras: Son empresas financieras que adelantan el precio del bien, normalmente de larga duración, a cambio de unas cuotas con carácter periódico que incluyen un interés sobre el precio del producto. Existen diferentes tipos de financieras. Los bancos son las más conocidas. Pueden asociarse directamente con el vendedor, para que pueda ofrecer el servicio de venta a plazos, o atender directamente las necesidades del consumidor mediante los créditos al consumo, financiándole la compra de, por ejemplo, un coche o una vivienda. Por otro lado, existen financieras más modernas que han surgido con el despegue de Internet, como Sequra o Aplázame, que trabajan con las compras online. Están asociadas al vendedor, para que este ofrezca al consumidor el servicio del pago al plazos en las cuotas que el segundo elija.

5. Préstamos online: Son la mejor forma de conseguir dinero rápido, ya no solo para comprar un producto, si no también para afrontar cualquier gasto imprevisto que pueda surgir. Es el caso de los préstamos personales de Monedo Now, que se pueden solicitar de forma rápida por Internet. El crédito Monedo Now puede ir desde los 750 a los 5.000 euros, a devolver en un plazo mínimo de seis meses y máximo de 48. El proceso de solicitud es completamente online y permite saber en unos minutos si el préstamo está concedido o no. Su gran ventaja es que permiten financiar desde un sofá hasta un viaje o una pequeña reforma.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.