¿Despido procedente o improcedente? Analizamos varios casos

Antes de analizar las diferencias entre despido procedente o despido improcedente, conviene hacer hincapié en que, según la RAE, un despido es siempre la «extinción de la relación laboral por voluntad del empresario». Es decir, la marcha de un empleado por voluntad propia, por las razones que sean, en ningún caso son consideradas un despido.

Dicho esto, la segunda cuestión a tener en cuenta es que hay varios tipos de despidos: colectivo, disciplinario, objetivo, tácito… Pero quien determina si es un despido procedente o improcedente, e incluso nulo, es siempre la figura de un juez. Según el abogado Alejandro Aradas, se considera un despido procedente cuando la procedencia del mismo «determina que tanto el procedimiento como las causas indicadas en la carta de despido son ajustadas a derecho, y por lo tanto, que el comportamiento empresarial ha sido el adecuado y el despido está justificado«.

El despido procedente está justificado, mientras el improcedente no. En el último, el trabajador despedido recibirá una indemnización de 33 días de sueldo por año trabajado

Del mismo modo, si el despido efectuado por la empresa no se ajusta a derecho, bien porque el procedimiento no haya sido el adecuado o porque las causas esgrimidas para extinguir la relación laboral no están justificadas, el juez podrá considerarlo como improcedente o nulo, y la persona despedida tendrá derecho a una indemnización económica de 33 días de salario por año trabajado en el primer supuesto, o a su reincorporación en la empresa, en el segundo. En cualquier caso, la persona despedida tiene un plazo de 20 días hábiles para impugnar la decisión de la empresa ante un juzgado.

Despido procedente disciplinario

Como comentábamos líneas atrás, es un juez quien determina si un despido objetivo o disciplinario es procedente o no. Y lo hace, o ha de hacerlo, ajustándose a la legislación vigente. Según explican en Marben Abogados, el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores establece una serie de causas que justifican el despido disciplinario, que es aquel producido por un comportamiento grave por parte del trabajador y no conlleva una indemnización, aunque sí finiquito y derecho a prestación por desempleo.

Entre otras, son causa de despido disciplinario procedente la desobediencia o indisciplina, las ausencias o retrasos sin justificación (también llamado absentismo laboral), el acoso a otras personas, acudir al trabajo en estado de embriaguez y el descenso del rendimiento laboral.

Llegar tarde, rendir menos y el absentismo, son algunas de las causas del despido disciplinario procedente

Despido procedente objetivo

Por su parte, el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores establece las causas que pueden justificar un despido objetivo, en cuyo caso los trabajadores tienen derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado (con un máximo de 12 mensualidades), finiquito y prestación por desempleo. Además, las personas afectadas por un despido procedente objetivo tienen que se avisadas con plazo de 15 días de antelación.

despido_procedente_sEl despido objetivo se produce cuando el contrato laboral se extingue por causas ajenas al trabajador, como la aparición de una enfermedad que lo incapacite para desarrollar sus tareas profesionales, excesivas ausencias justificadas al puesto de trabajo, pérdida del carné de conducir en caso de ser imprescindible para el desempeño de sus funciones, resultados negativos por parte de la empresa, mecanización del proceso de producción, disminución de la demanda… No obstante, como ocurre con el despido disciplinario, las personas afectadas por despido objetivo o por causas objetivas pueden acudir a un juez para que sea en última instancia quien determine si es un despido procedente, improcedente o nulo, en cuyo caso la empresa debe reincorporar a la persona despedida.

El handicap de los procesos judiciales que determinan el derecho a una indemnización o a otra, radica en su dilatación en el tiempo, que repercute directamente en los bolsillos de las personas despedidas. Para afrontar los gastos del día a día e incluso aquellos que puedan derivar de la batalla judicial, en Monedo podemos ayudarte sin salir de casa, con el servicio de préstamos online.

Derecho a prestación por desempleo

Independientemente de si es un despido procedente o improcedente, las personas que se queden en situación de desempleo tienen derecho a cobrar el paro siempre y cuando cumplan las condiciones establecidas para ello. En este sentido, como mínimo se debe haber cotizado 365 días para tener derecho a cuatro meses de prestación, cuya cuantía variará en función de la cantidad cotizada por la empresa.

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*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.