¿Qué son los bancos de tiempo?

¿No tienes la sensación a veces, quizá más de lo que te gustaría, de que tu vida está condicionada por el dinero? Por el que tienes, o peor, por el que no tienes. ¿Qué te parecería encontrar un lugar donde no importa la cifra de tu cuenta bancaria, que lo que importa eres tú y tus capacidades? Suena bien, ¿verdad? Pues esos lugares existen y quizá están más cerca de ti de lo que crees. Son los bancos de tiempo. En ellos, en lugar de pagar con euros pagas con tu tiempo. Por ejemplo, si se te da bien cuidar de niños, enseñar inglés o hacer alguna chapuza en casa, puedes ofrecer tus habilidades e irás acumulando horas en tu cuenta. Ese saldo luego podrás canjearlo en servicios que ofrezca otra persona y que necesites, como que te revisen el coche o que te echen una mano para aprender informática.

María Nikolopoulou, secretaria de la Asociación para el Desarrollo de los Bancos de Tiempo (ADBdT), los define como “proyectos colaborativos que nacen en diferentes sitios, de diferentes personas para cubrir diferentes necesidades”. “Es la manera que tienen las personas que, ya sea por sus convicciones o por circunstancias económicas, no pueden acceder a según qué servicios”, añade.

Dónde encontrar los bancos de tiempo

bancos de tiempo

La ADBdT  tiene constancia de casi 320 bancos de tiempo, la mayoría de los cuales están localizados en Madrid, Cataluña y Andalucía. Ayuntamientos como el de la capital de España u organismos como Cruz Roja tienen los suyos. Como explica Nikolopoulou, cada uno tiene una función y objetivos diferentes y el tipo de persona que acude a ellos depende del barrio donde se asiente. Lo que tienen en común es que “el valor de la hora es igual para todos los servicios. Una hora de clases inglés, es igual que una de acompañamiento en coche, que una de hacer de canguro. En este sentido, no estás poniendo el foco en el servicio en sí, sino en la persona”.

Y es que, más que un mero canje de servicios, lo que pretenden los bancos de tiempo es ser “una alternativa que en vez de enfocarse en el ahorro o en aumentar tu capital, se centra en intercambiar con otras personas, conocer gente y cubrir tus necesidades mediante una red de contactos que hay a tu alrededor”.

No tratan solo del tema financiero, sino también de poner en contacto a personas que pueden ayudarse

Aunque admite que los bancos de tiempo pueden suponer un alivio en las finanzas de quien necesita algo y no puede pagarlo, Nikolopoulou insiste que “van más allá del aspecto económico. Los intercambios son un poco la excusa para estar en contacto con tus vecinos. Tiene la vertiente de que te ahorra unos euros, pero entras también en una filosofía diferente de relacionarte con las personas, sin que haya dinero de por medio. Esto te aporta más a largo plazo que un servicio en concreto”.

Si estás interesado en formar parte de un banco de tiempo, en la web de la ADBdT tienen un mapa donde podrás encontrar si hay alguno cerca de tu domicilio. En él podrás encontrar quizá servicios que te hagan falta pero no puedas pagar y aumentar tu círculo de conocidos con los que compartir experiencias o una simple charla, que muchas veces es lo que más necesitamos y encima hablar es gratis.

Y si no encuentras el servicio que buscas, siempre puedes recurrir a un préstamo online. Infórmate aquí sobre los Requisitos para pedir un préstamo.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personalantes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.