Reorganiza tus finanzas antes de tener un bebé

Tener un bebé es una de las mayores alegrías en una familia. Sin embargo, ese dicho de que los niños vienen con un pan debajo del brazo no suele cumplirse en muchos casos y a la inmensa felicidad le siguen también dudas sobre qué supone un miembro más para la economía familiar. No son pocas parejas, con niños o no, las que viven bastante achuchadas y un descendiente supone un gasto extra al mes casi desde el momento en que la prueba de embarazo da positivo. Pero que estos nubarrones financieros no logren apagar la felicidad que trae consigo un recién nacido.  Si tu economía doméstica no es de lo más boyante, con estos pequeños cambios en tu vida podrás conseguir reorganizarla para no pasar apuros económicos. Tienes nueve meses antes de que esa personita llegue al mundo, tiempo suficiente para planificarte y empezar a ahorrar.

  1. Haz una lista de todo lo que va a necesitar el niño en los primeros compases de su vida. Mejor que lo vayas adquiriendo poco a poco y aprovechando los periodos de rebajas u ofertas. Además esa lista te servirá por si tus más allegados te preguntan ideas de regalo. Diles realmente lo que necesitas y así evitarás encontrarte con mucha ropa para los primeros meses pero nada que ponerle en cuanto cumpla 6. Lo mismo con el parque, silla para el coche, trona, correpasillos, sillita de paseo, etc. Quizá son cosas que en las primeras semanas no vas a utilizar pero que te harán falta en el futuro. Si ves una oferta de pañales no dudes en cogerla, los vas a acabar necesitando. Si antes hacías compras por impulso ahora te toca planificar lo que necesitas y así ahorrarás dinero.
  2. tener un bebéNo todo tiene que ser estrenar y comprar. Piensa que lo más normal es heredar ropa y utensilios de familiares o amigos que ya han tenido hijos. ¿Quién no ha llevado el jersey de un primo mayor? Además visita tiendas y webs de segunda mano. Vale que te hará ilusión que tras tener un bebé tu pequeño estrene sus cosas, pero considera si es realmente necesario comprar un taca taca nuevo si lo va a usar apenas unos meses. No te dejes llevar por sentimentalismo, piensa con lógica y ahorrarás.
  3. En lo referente a la decoración de la habitación del bebé piensa en hacerlo tú mismo. Quizá tú pareja y tú no seáis unos manitas o buenos en decoración, pero no te preocupes, internet está plagado de tutoriales que os ayudarán y de los que podéis coger ideas. Será más barato, y más personal, que comprar.
  4. Una de las primeras cosas que cambiará tras tener un bebé será el tiempo que tienes para el ocio. Mira el lado bueno, todo el dinero que te dejabas en comer fuera, copas y entradas ahora te lo ahorras y lo puedes destinar a gastos del bebé. Además, las entradas de cine y palomitas mejor cambiarlas por las sesiones de película y manta en el sofá, si es que aguantas despierto tras noches sin dormir del tirón. Un niño necesita aire libre y esas tardes que antes dedicabas a ir al gimnasio ahora las cambiarás por paseos por el parque.

Si tras cumplir estos 4 puntos al pie de la letra aún no te alcanza para todas las necesidades, puedes acudir a un crédito online a devolver en cuotas flexibles según la capacidad de devolución que tengas al mes. Y es que según el portal online Ellahoy.es, “el desembolso que hacemos a lo largo de un año se encuentra entre 7.000 y 11.000 euros”, un importe que no es nada fácil afrontar.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personalantes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.