Marcas blancas: qué son y cuánto podemos ahorrar con ellas

Marcas Blancas: qué son y cuánto puedes ahorrar con ellas

Las marcas blancas son, a estas alturas, un habitual en el 99% de los hogares españoles (siempre hay excepciones). Aunque su desarrollo se remonta a 1975, fue la crisis que arrancó en 2007 y que todavía estamos superando, que redujo la capacidad adquisitiva de los hogares, la que elevó las marcas blancas a los altares del consumidor. Según datos de ‘El Confidencial’, al cierre de 2014 las marcas blancas tenían una cuota de mercado del 34%, doce puntos más que diez años antes. Los dos años siguientes llegaron a alcanzar una cuota del 42%, pero a finales de 2016 perdieron peso por primera vez en su historia y, según ‘Expansión’, bajaron al 40% de cuota de mercado.

Te explicamos qué son las marcas blancas y cuánto se puede ahorrar con ellas en el siguiente vídeo:

 Sin embargo, y pese a que a día de hoy podemos encontrar prácticamente cualquier producto en una versión más barata, no todo lo que compramos pertenece a una marca blanca. Según Nielsen, líder mundial en medición de consumidores, solo un 20% de las personas que consumen refrescos renuncia a su marca de cabecera en favor de una marca blanca.

Qué son las marcas blancas

Una marca blanca es aquella que pertenece a una cadena de distribución, es decir, a una cadena de supermercados o hipermercados, bajo la que se venden productos de diferentes fabricantes. De ahí que también nos podamos referir a ella con el original nombre de marca del distribuidor o, como peyorativamente se les llama en el sector del consumo, ‘parasit brands’ o ‘marcas parasito’.

En su origen allá a mediados de los años 70, se les conocía como producto libre y su premisa de lanzamiento era ‘igual de buenas que las grandes marcas y más baratas (porque no hay gastos de publicidad)’. Su nombre derivó al de marca blanca, puesto que los primeros productos de estas características que se pusieron en circulación eran blancos y bastante asépticos.

Las marcas blancas nacieron en 1975 como un producto libre y su premisa de lanzamiento era ‘igual de buenas que las grandes marcas y más baratas’

Con la llegada del siglo XXI y la entrada en escena de Mercadona, el distribuidor de marcas blancas por antonomasia, las versiones low cost de productos de consumo diario experimentaron una verdadera eclosión. A día de hoy, su parecido con el producto original en cuanto a envase y tipografía es tal, que se dan casos en los que hay que fijarse mucho y bien para distinguir uno de otro. Una práctica conocida como copycat que ha generado no poca controversia entre los fabricantes marquistas, para quienes esta tendencia supone una pérdida de innovación.

No obstante, la afirmación de los productores de marcas no es del todo cierta. Se dan casos, como el de Mercadona y su guacamole, en los que la marca blanca lanza un nuevo producto al mercado (tras detectar una necesidad del consumidor) y son los fabricantes marquistas los que se suben al carro si el artículo ha tenido éxito. De hecho, Kantar Worldpanel incluye cada año artículos blancos en su ranking de lanzamientos más innovadores, según ‘El Mundo’.

Basándose en datos del Brand Institute Esade, este mismo diario señala que “El Corte Inglés es la cadena que tiene más marcas blancas producidas por fabricantes líderes (más del 14%) y Lidl es la que menos (un 5,4%). Carrefour, Alcampo, Eroski y Mercadona acumulan el 59% del total de referencias de las marcas del distribuidor, con porcentajes respectivos del 15%”.

Cuánto se puede ahorrar con las marcas blancas y quién las produce

Llenar un carro de la comprar con marcas blancas en lugar de los productos originales puede suponer un ahorro de entre el 35% y el 45%. En términos totales, a lo largo de un año puede llegar a los 2.500 euros. Pero, ¿quién fabrica estos productos low cost? En Monedo Now te contamos algunos.marcas_blancas_super

En la ya citada Mercadona, por ejemplo, no es difícil saberlo. La propia marca original inserta su logo, por supuesto a tamaño reducido, en los artículos de marca blanca que produce. Así, las pizzas, el jamón de York y el fuet que adquirimos bajo la marca Hacendado, entre otros, son de Casa Tarradellas; las aceitunas, de La Española, el tomate frito y otras conservas vegetales son de Cidacos, y el atún en lata es de Escuris.

Según un informe de UGT, 66 de las 100 principales industrias en volumen de facturación del mercado producen marca original y marca blanca

Por su parte, El Pozo está detrás de los embutidos de Día y Lidl; Gullón hace galletas para El Corte Inglés, Día y Lidl; Lactalis (comercialmente conocido como Puleva) produce lácteos para El Corte Inglés, Día y Eroski, y una rama de negocio del grupo Damm llamada Font Salen hace la cerveza para Eroski, Día y Lidl. Más aún, según un informe de UGT, 66 de las 100 principales industrias en volumen de facturación del mercado producen marca original y marca blanca. Que tengan o no la misma calidad es una cuestión que queda a juicio del consumidor, ya que ni fabricantes ni distribuidores entran en este peliagudo asunto. Lo que sí parece claro y está demostrado es el ahorro del que se benefician nuestros bolsillos comprando marcas blancas, siempre y cuando no adquiramos cosas que en realidad no necesitamos.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.

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