Los métodos de ahorro que aún no sabes que existen

Los métodos de ahorro que aún no sabes que existen

Ahorro es una palabra que depende qué casos puede sonar a utopía en los tiempos que corren. Pero pese a que la vida sube más rápido que los salarios, ahorrar hoy en día aún es posible y te lo vamos a demostrar a través de 5 métodos de ahorro.

Lo primero que hay que tener y más importante es ganas de querer ahorrar realmente. Puede sonar obvio, pero la obviedad puede convertirse en obstáculo cuando seamos conscientes de todo aquello a lo que tenemos que renunciar si queremos conseguir nuestro objetivo: cosas que nos hacen la vida más fácil. Por ejemplo, hacer toda la compra en el mismo sitio (sin molestarse en comparar precios con otros o rastrear las ofertas semanales), ir al súper sin lista de la compra (y acabar metiendo en el carro todo lo que nos apetezca, aunque no lo necesitemos), poner la lavadora cuando mejor nos viene (en lugar de consultar las tarifas eléctricas para ver cuándo sale más barato) o no llevar un cuaderno de gastos fijos e ingresos (que nos ayude a ver el dinero ‘libre’ que nos queda para el resto del mes). Así que lo primero para conseguir ahorrar, es ponerse manos a la obra e investigar y tomar notas.

Métodos de ahorro para todos los gustos

A partir de aquí, los métodos para juntar liquidez al final del periodo elegido pueden ser varios, depende de la cantidad y la necesidad que tengas de dinero. En Monedo Now te contamos algunos que ya conoces y otros que aún no sabes que existen.

  1. La calderilla, a la hucha. Si no tienes un objetivo fijo, la forma más fácil de ahorrar, y puede que la más antigua, es metiendo en la hucha todo lo suelto que llevemos en los bolsillos al final del día. Otra modalidad es guardar solo las monedas de dos euros, lo que supone ir reservando en la medida de lo posible todas las que se crucen en nuestro camino para ‘ponerlas a salvo’. Puede parecer más lento, pero al final, cuando la hucha está llena, es mucho más efectivo.
  2. El método de los 30 días o de las 52 semanas. Depende del tiempo que tengamos para ahorrar y de la cantidad que queramos reunir, aplicaremos uno u otro. Consiste en meter en la hucha tantos euros como tiempo vaya pasando. Es decir, en el día o la semana 1, un euro; en el día o semana 4, cuatro euros; en el día o semana 10, diez euros y así sucesivamente. Al final de un mes tendremos 465 euros, y si hacemos el reto de las semanas reuniremos 1.378 euros cuando pase un año.
  3. Kakebo. Es un método adaptado del Kakeibo japonés, el libro de cuentas nipón. Consiste simple y llanamente en llevar al día nuestras finanzas, apuntando todas las cuentas en un libro de contabilidad, en el que los gastos representan un lobo que se come el dinero. Cada mes apuntamos los ingresos y les restamos los gastos fijos. A partir de ahí, cada día registraremos nuestros dispendios, distribuidos por grupos en cuatro categorías: supervivencia (cosas indispensables que no se hayan incluido en los gastos fijos); ocio y vicio, cultura y otros (gastos imprevistos y aquellos que no encajen en las otras categorías). Si bien es cierto que requiere cierta constancia y por tanto cierto esfuerzo, también lo es que el método Kakebo es el mejor para ver de un solo vistazo cuánto dinero se nos va en gastos superfluos en el plazo de un mes.metodos_de_ahorro
  4. Método de Harv Eker. El autor de ‘El hombre más rico de Babilonia’ propone en su libro ‘Los secretos de la mente millonaria’ un método de ahorro que tiene numerosas recomendaciones y que también se conoce como el método de Los Cántaros. Se trata de un sistema que establece las siguientes proporciones: el 55% para necesidades básicas, un 10% para ahorro a perpetuidad, otro 10% para seguir formándonos profesional o personalmente, otro 10% para las inversiones a largo plazo (vacaciones, una reforma en la casa…), un 10% más para caprichos y el 5% restante, para donativos. Harv Eker se basa en el modelo esfuerzo-recompensa y destina una parte de los ingresos a los gastos superfluos que proporcionan satisfacción inmediata, puesto que la considera necesaria para compensar el esfuerzo de renunciar al dinero destinado al ahorro. Su hándicap es que no todos los presupuestos pueden ajustarse a sus proporciones.
  5. Método ALP. El economista José Carlos Álvarez propone un sistema que consiste, como su propio nombre indica, en Apartar Lo Primero. Es decir, reservar al ahorro una parte de la nómina y no tocarla bajo ningún concepto. Según Álvarez, el cerebro se acostumbrará a vivir sin la cantidad que hemos apartado. Lo siguiente es apuntar el dinero que tenemos para el mes, incluyendo extras si las hubiera) y restarle los gastos fijos, y luego hay que ir anotando, en dos columnas diferentes, el dinero que se nos va en cosas que necesitamos y el que destinamos a caprichos. Al mes siguiente, junto con la parte intocable de la nómina reservaremos la misma cantidad de dinero destinada a caprichos en el mes anterior. Y así, sucesivamente. Infalible, pero difícil, ya que requiere renunciar a la satisfacción inmediata de las cuentas superfluas.
*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.

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