¿Son rentables los foodtrucks?

Los foodtruck irrumpieron hace apenas unos años en el mercado español con visos de ser uno de los negocios del futuro. En noviembre de 2014, ‘El Economista’ se refería a ellos como “negocio por explotar”, recogiendo las palabras François Winberg, miembro fundador de la start-up Food Truck Systems y uno de los más de 40 integrantes de Street Food Madrid,  asociación formada por diferentes profesionales dispuestos a conseguir una implantación auténtica de la comida callejera en Madrid. Sin embargo, año y medio después el negocio de los foodtruck parece haberse quedado estancado donde empezó el boom: en eventos puntuales donde se permite la venta de comida callejera, ya sea una pizza, un perrito caliente o cocina de autor. Y lo que pretendían precisamente sacar a las calles los foodtruck era esto último: cocina elaborada como en un restaurante a precios para todos los bolsillos.

El principal escollo para el negocio de un foodtruck es la ley vigente, que prohibe la itinerancia gastronómica

Casi dos años después, en verano de 2016, ‘El País’ se hacía eco de la situación real en la que parece encontrarse ese negocio por explotar. Los foodtruck no acaban de cuajar “como modelo de negocio en España y los más de 300 emprendedores que se aventuraron en ellos se resienten por su escasa rentabilidad”, aseguraba el periódico.

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El principal escollo con el que se encuentran quienes apuestan por un foodtruck es la legislación vigente (RD 199/2010, de 26 de febrero), que directamente prohíbe la venta gastronómica en itinerancia, más allá de las churrerías y los puestos de castañas. Y aunque la concesión de licencias corresponde a los Ayuntamientos y algunos como Málaga, Sevilla o Vitoria han empezado a ver con buenos ojos esta nueva forma de comercializar comida, queda mucho por recorrer hasta que los foodtruck puedan estacionar y funcionar libremente en todo el territorio español. Así que la salida que les queda a estos emprendedores es participar en ferias, festivales de música, festivales gastronómicos (como el MadrEAT o el Van Van de Barcelona) y aquellas fiestas donde se permita la venta de comida callejera.

Un foodtruck es menos rentable de lo esperado

Montar un foodtruck con todo lo que la palabra implica, que es montar un restaurante sobre ruedas, conlleva una inversión mínima de 50.000 euros, según cálculos de Food Truck Systems. El chef Koldo Royo, propietario de ‘El perrito callejero’, rebaja esta cifra a 35.000 euros en declaraciones a ‘El País’. Y en Emprendedores.es, la elevan por encima de 100.000 euros si es un negocio independiente que parte de cero. A partir de ahí, los gastos a los que hay que hacer frente van más allá de los propios de un negocio de restauración. En el blog de Monedo Now te contamos cuáles son para te hagas una idea.

De entrada, pagar su participación en un evento privado puede suponer entre 400 y 800 euros por fin de semana, según denuncia el director general de Street Trucks, Patricio Bustamante, también a ‘El País’. Después, la rentabilidad de un foodtruck depende de lo que logre vender en un evento en un fin de semana. En el mejor de los casos, se pueden llegar a ingresar 4.000 en un fin de semana, a los que habría que descontar el precio de cesión por espacio (una media de 600 euros según las cifras manejadas líneas atrás más el IVA), unos 1.200 euros de inversión en materia prima (dependiendo también del tipo de comida será más o menos) y otros 300 euros, según los datos de las fuentes consultadas por ‘El País’, en costes como gasolina, grúa o promoción.

Antes de lanzarse a invertir en montar una foodtruck, vale más probar un fin de semana y ver qué rentabilidad podemos obtener con una furgoneta ya preparada cuyo alquiler puede ascender a 600 euros 

La ganancia en base a estos cálculos rondaría los 1.700 euros, cifra que se presenta más que golosa. Pero de ella hay que descontar los gastos de autónomos, si la lleva uno mismo, o de los trabajadores que se necesiten para la ocasión, además de los seguros (entre ellos el de Responsabilidad Civil) y demás necesidades del vehículo. Y eso, teniendo en cuenta que lleguen a vender los 4.000 euros, que según los empresarios de foodtruck no es lo más habitual. Con este panorama, recuperar la inversión inicial se presenta una tarea más que ardua.

En este sentido, en Emprendedores.es recuerdan que se puede alquilar una furgoneta ya montada como foodtruck por 600 euros, si de verdad te interesa ver cómo funciona un negocio foodtruck. De no tener un restaurante o una cadena de catering, en esta publicación desaconsejan iniciarse en el negocio con un solo foodtruck, con un argumento de peso: la rentabilidad se calcula por mes o por año, no por feria.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.