¿Qué pasa con las deudas de un fallecido?

Al duro momento de perder a un ser querido se une, en las siguientes semanas al fallecimiento, los trámites administrativos que hay que llevar a cabo. Uno de los que más quebraderos de cabeza conlleva es el reparto de la herencia, especialmente si no se sabe qué pasa con las deudas de un fallecido. Lamentablemente para los beneficiarios, las deudas se heredan.  Lo primero que les conviene hacer a los herederos si no tienen claro la situación de las cuentas bancarias del fallecido es solicitar a la Central de Riesgos del Banco de España la información que tienen al respecto. En este servicio público se puede comprobar si hay préstamos sin pagar a su nombre.

¿Se puede renunciar a las deudas de un fallecido?

Si una vez que disponen de toda la información, los beneficiarios ven que las deudas de un fallecido son mayores de lo que ellos pueden afrontar, tienen la opción de renunciar a la herencia. Esta opción se ha extendido en los últimos años debido a la crisis económica y a la dificultad de hacer frente al pago de los impuestos que conlleva aceptar los bienes. De hecho, las estadísticas recogidas por el Colegio de Notarios desde enero hasta septiembre de 2017 constatan que las renuncias subieron un 11,7% con respecto al año anterior.

deudas de un fallecido

Si, por el contrario, los herederos están dispuestos y tienen los recursos económicos para hacer frente al pago de las deudas, pueden aceptar la herencia. Hay ocasiones que la deuda puede ser los últimos años de hipoteca de una casa y que merezca la pena seguir pagando las mensualidades para conservar la propiedad. Bien es cierto que al contratar una hipoteca existe la posibilidad, y en algunos casos incluso la obligación, de contratar un seguro de vida que en caso de fallecimiento se encarga de saldar las cuotas pendientes.

Se puede dar la circunstancia de que los herederos quieran hacerse cargo de las deudas de un fallecido pero no dispongan en el momento de la liquidez para saldarlas o para pagar el impuesto de sucesiones. En esos casos se puede recurrir a un préstamo como los que ofrece Monedo Now que brinda la oportunidad de tener en cuestión de minutos de 750 a 5.000 euros.

Existe una opción que requiere un poco más de gestiones pero que puede ser beneficiosa para que no recaigan en los herederos las deudas de un fallecido: la herencia a beneficio de inventario. Con esta fórmula, las cuentas pendientes del finado se pagan a los acreedores con los bienes que este tenía y si sobra algo se reparte entre las personas que tienen derecho a recibir su legado, que no ponen así en peligro su patrimonio. Para poder acogerse a esta opción hay que hacerlo ante un notario o mediante un escrito al juez competente y, un punto muy importante a tener en cuenta, se debe realizar en las primeras semanas tras conocer que se tiene derecho a heredar. Se deberá elaborar entonces un inventario con los bienes y las deudas del fallecido y esta responsabilidad recaerá un administrador que será el viudo o viuda y en su defecto la persona a la que corresponda mayor parte del legado.

Antes de aceptar una herencia hay que investigar bien a qué se está diciendo que sí. Esos legados que vienen con mansiones y riquezas de un tío desconocido solo se suelen ver en películas de sobremesa. Con familias que aún hacen frente a las consecuencias de la crisis económica, lo que es más usual, por desgracia, en los últimos años es tener que hacer frente a las deudas de un fallecido o verse obligado a renunciar a la herencia.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.