Gastos deducibles si alquilas tu vivienda en vacaciones

Al abrigo de plataformas como Airbnb, en los últimos años cada vez son más los españoles que optan por alquilar su casa de vacaciones mientras no la usan. Se sacan así un dinero que les permite hacer frente al mantenimiento de la vivienda o que sirve para aliviar las finanzas familiares el resto del año. La cuantía que se obtiene debe quedar reflejada en la declaración de la Renta como Rendimientos del Capital Inmobiliario si no se quiere tener problemas con Hacienda, que ha endurecido los controles y multas a los caseros que cobraran alquileres ‘en negro’. Así, además, podrás incluir gastos deducibles por alquilar tu segunda residencia por días, semanas o meses.

Gastos deducibles en el alquiler vacacional

Al igual que ocurre con una vivienda para alquiler habitual, entre los gastos deducibles se encuentran los de financiación como la comisión de apertura, los de formalización de la hipoteca y los del aval bancario.

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A diferencia de la casa que se alquila durante años, la que se renta para periodos cortos de vacaciones necesita tener publicidad para obtener más rendimientos, por lo que uno de los gastos deducibles es lo que se pague a los portales de anuncios por publicitarla en internet.

Se puede imputar también como gastos deducibles aquellos destinados a hacer una reparación por daños ocurridos mientras estaba alquilada. Si se puede justificar que fue a causa del inquilino se puede llegar a desgravar hasta su totalidad. Además, también son gastos deducibles los que estén relacionados con el mantenimiento, como por ejemplo la pintura o pequeñas reparaciones de desperfectos.

En lo referente a los suministros de la vivienda hay que hacer la parte proporcional entre el tiempo que estuvo alquilada y el que no. En este apartado entran las facturas del agua, la luz y el gas. Hay ciertas comunidades autónomas en las que también se puede imputar como gastos deducibles de un alquiler vacacional el pago de Internet. También que hay realizar la división proporcional a la hora de incluir como gastos deducibles el IBI, la tasa de basuras, la comunidad, portería y jardinería.

Otro de los gastos deducibles es la prima del seguro del hogar, así como los de la defensa jurídica si fuera necesaria por algún pleito con un inquilino. Del mismo modo, se puede desgravar la amortización de la vivienda.

Lo que hay que tener en cuenta es que estos gastos deducibles tienen como límite la cantidad que se haya obtenido por el alquiler de la vivienda vacacional. Es decir, no podrás desgravarte más de lo que hayas ganado.

Piensa que esa casa de la playa que tienes infrautilizada puede suponer un respiro en tus finanzas con solo una pequeña inversión en muebles nuevos y una mano de pintura. Eso sí, siempre cumpliendo con la normativa y declarando lo que ganas para luego no llevarte un susto con Hacienda. Si no dispones en el momento de la liquidez para una pequeña reforma y dar de alta la vivienda en varios portales de anuncios, con Monedo Now puedes obtener el dinero que necesitas en unos pocos minutos.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post