Última tendencia en aumento de sueldo: pagar en especie | Monedo Now

La última tendencia en aumento de sueldo: pagar en especie

En los últimos años hemos asistido a una subida considerable del precio de la vida que, por su parte, ha venido acompañada de una caída del consumo y de un aumento del paro hasta rozar la cifra de seis millones de desempleados en el año 2012. Esta ha sido la herencia que nos ha dejado la crisis y de la que no está resultando fácil escapar.
Ante una situación así, las empresas han optado por congelar los sueldos de sus empleados y buscar soluciones alternativas que incentiven la productividad y la motivación sin acrecentar los costes empresariales. Una de las más extendidas ha sido la retribución en especie, a través de bonos de comedor, bonos de transporte, coche de empresa, tickets de guardería, pago del alquiler de la vivienda o gastos de formación.
En Monedo Now te vamos a explicar en qué consiste esta nueva tendencia en aumento de sueldo en especie.

¿Qué es el salario en especie?

El sueldo en especie es esa parte de la remuneración salarial que la empresa brinda al trabajador en forma de servicios o beneficios, que quedan excluidos del salario base. No aumenta la capacidad económica del trabajador pero sí le aporta una serie de prestaciones que le pueden ayudar a ahorrar en su día a día.
Hasta hace bien poco, la retribución en especie suponía un gran beneficio para las empresas, puesto que rebajaba de manera importante la carga fiscal que soportaban por cada empleado. Sin embargo, con la ley que entró en vigor en enero de 2014, y que elimina la exención de cotización para muchos productos de retribución flexible, las empresas se han visto obligadas a cotizar hasta el 30 % de estas prestaciones a la Seguridad Social.
Muchas compañías han apostado ya por este método mientras que otras se han decidido por una modalidad que permite que sea el empleado quien decida qué porcentaje quiere recibir como salario monetario y qué asignación prefiere percibir en forma de productos o servicios. Hablamos de la retribución flexible, que se está imponiendo con fuerza en nuestro país en los últimos años.

¿Cómo funciona la retribución flexible?

¿Cómo funciona la retribución flexible?La retribución flexible no es más que el pago de una parte del salario en especie. La condición fundamental es que se trate de productos o servicios de primera necesidad, que suelan utilizar todos los trabajadores en su rutina diaria. Se puede descontar del salario bruto del cada empleado o se puede usar como aliciente para motivar y fidelizar a la plantilla.
Además, existe la posibilidad de cambiar los beneficios recibidos según las necesidades que vayan surgiendo a lo largo del tiempo. Por ejemplo, un trabajador que acaba de tener un hijo, puede estar interesado en dejar de percibir alguno de los servicios que se le han asignado a cambio de un bono para la guardería, que dejará de hacerle falta cuando el niño crezca y vaya al colegio, momento en el que preferirá otro tipo de prestación. Y es que la flexibilidad, como su propia denominación nos indica, es el punto fuerte de esta forma de pago.
Por este mismo motivo, los planes de retribución flexible permiten que sea el propio trabajador quien decida qué parte de su salario quiere cobrar en metálico y qué parte prefiere recibir en productos o servicios. El único requisito legal es que este pago en especie no suponga más del 30 % del sueldo de los empleados.
Para la empresa, los beneficios de la retribución flexible son muchos: aumenta la satisfacción y el compromiso de los empleados, ayuda a incrementar la productividad, mejora la imagen externa e interna de la empresa y facilita la atracción de nuevos empleados…
Para los empleados, por su parte, supone una verdadera ayuda a la hora de conciliar la vida familiar y profesional, ya que se adapta a las necesidades que tienen en cada momento. Además, optimiza fiscalmente su retribución, lo cual significa poder contar con más dinero a fin de mes.
Hasta la fecha siempre se había pensado que la retribución flexible era cosa de las grandes empresas, pero no existe ningún obstáculo que impida que las pymes la implementen en su política de pago. A pesar de ello, solo el 40 % de las empresas de más de 100 trabajadores, y alrededor del 15 % de las empresas más pequeñas han optado por implantar la retribución flexible. Las causas pueden ser muchas: falta de conocimiento, miedo al entramado fiscal, la facilidad y comodidad del pago en metálico…

3 ejemplos de pago en especie

Estos son algunos de los beneficios para profesionales más utilizados en nuestro país a la hora de pagar una parte del salario en especie:

  1. Bonos de comedor. Los bonos de comedor son la forma de retribución en especie más extendida en nuestro país. Permiten a los trabajadores comer en un restaurante cercano a su puesto de trabajo, de forma que no tienen que desplazarse hasta su casa para comer ni deben preocuparse por llevar la comida preparada a la oficina. La patronal del sector, la Asociación Española de Emisores de Vales de Comida y Otros Servicios, calcula que más de 600.000 españoles los reciben como beneficio. El máximo que puede percibir un trabajador es de 1.980 euros anuales, repartidos en nueve euros diarios hasta un total de 220 días al año.
  2. Bonos de transporte. Se trata de compensaciones en forma de tickets de transporte público o colectivo para desplazarse entre el domicilio personal y el puesto de trabajo. La tarjeta de transporte está financiada hasta 136,36 euros mensuales (un total de 1.500 euros al año, en 11 meses).
  3. Ticket guardería. Está pensado, especialmente, para contribuir a la siempre complicada conciliación entre la vida familiar y laboral de los empleados. Por lo general, en este servicio no existe límite en el importe, sino que quedará fijado en función de los otros servicios que se necesiten (eso sí, hay que recordar que, en el caso de la retribución flexible, no puede superar en un 30 % el salario económico del trabajador).
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