La precariedad laboral de las mujeres en datos

La precariedad laboral de las mujeres es una realidad en España. Así lo avalan los datos, entre otros, de la última Encuesta de Población Activa publicada y que hace referencia al último trimestre de 2018. Aunque el desempleo bajó para ambos sexos, el femenino descendió un 3,39% menos que el masculino, situándose en el 16,26%.  A la hora de la destrucción de empleo, son las mujeres las que lo sufren en mayor medida.

Otro informe que arroja datos sobre la precariedad laboral de las mujeres es el presentado por la ONG Intermon Oxfam el pasado septiembre. Además de hacer hincapié una vez más en la brecha salarial, en el texto se remarca el papel de las féminas en el trabajo doméstico. Se asegura que las labores que realizan, sin remunerar, las mujeres en el hogar supondría el 41% del PIB en España si se pagaran.

La ONG publicó otro informe en noviembre en el que se profundizaba en la situación laboral de las mujeres basándose en los principales indicadores de empleo. En el mismo se asegura que 1 de cada 4 féminas trabaja a tiempo parcial frente a 1 de cada 10 hombres. En España, los empleados a tiempo parcial tienen el doble de riesgo de pobreza laboral que los que están contratados a jornada completa. Las mujeres, además son el 73,9% del nivel salarial más bajo.

la precariedad laboral de las mujeres

El tener que hacerse cargo de los trabajos de cuidado no remunerados es una de las razones que están detrás de esta parcialidad. Más de 9 de cada 10 personas que tienen este tipo de contratos para poder hacerse cargo de responsabilidades familiares son mujeres. En el informe se afirma, además, que la precariedad laboral de las mujeres hoy en día hará que también la sufran en el futuro, ya que sus pensiones también serán al menos más de un tercio más bajas que las de los hombres.

La precariedad laboral de las mujeres en verano

Para llamar la atención de la precariedad laboral de las mujeres en verano, el sindicato Comisiones Obrera lanzó el pasado julio una campaña informativa en la que se describían los diferentes tipos de trabajadoras estivales. Llamaban ‘pluriworker’ a aquellas mujeres que en invierno compaginan contratos por horas en comedores de colegios o limpiando casas y que con la llegada del verano se pasaban a la hostelería. Las ‘Acuaprecar’ eran las que solo trabajan en verano largas jornadas bajo el sol y con productos químicos, es decir principalmente socorristas. Como ‘limpianna’ calificaban a aquellas que llevan a cabo labores de limpieza en edificios o locales pero sin protecciones y con un sueldo que tachaban de “imposible”. Por último, en esta particular clasificación estaban las  ‘superreporter’, que realizan prácticas universitarias sin cobrar ni aprender pero supliendo un puesto de trabajo.

Al igual que Intermon Oxfam, el sindicato alerta que la precariedad laboral de las mujeres tienen unas consecuencias nefastas también en su futuro. CC.OO sostiene que de cada diez pensiones contributivas, cuatro van para las féminas pero con una brecha en el dinero que cobran. Para acabar con esta diferencia, las jubilaciones de las mujeres se deberían incrementar un 56%.  Con respecto a las no contributivas, siete de cada diez son para ellas, pero el 90% no superan los 400 euros al mes.

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