Tarjeta de crédito: cuándo usarla y cuándo no

Tarjeta de crédito. Tres palabras que se pueden acabar convirtiendo ese trozo plástico en una pesadilla financiera si no sabes usarla bien. Y es que las tarjetas de crédito pueden ser de gran ayuda para tu economía o convertirse en tu mayor problema si no sabes cómo manejarlas. Lo primero que debes hacer cuando cae una en tus manos es grabarte a fuego esta máxima: aunque es dinero que tienes disponible no es tuyo, es del banco o empresa que te lo presta y luego tienes que devolverlo. Teniendo claro esto te ahorrarás más de un quebradero de cabeza. Aquí tienes algunas situaciones en las que te conviene usar o no las tarjetas de crédito.

No uses la tarjeta de crédito cuando…

Siguiendo la máxima de que no es tu dinero, no debes usar la tarjeta de crédito para pagar facturas mensuales, salvo momento puntuales. Si cada mes ves que tienes que tirar de tarjeta para pagar luz, agua, teléfono, etc. es que estás gastando más de lo que tu presupuesto te permite y debes sentarte, calculadora en mano, y ver dónde puedes recortar. La tarjeta puede ser una ayuda puntual para esa factura de gas de diciembre que es más alta de lo normal, pero no lo tomes por costumbre. No la uses tampoco para pagar un plazo de la hipoteca porque lo que estarás haciendo es sumar más deuda a la deuda. En este caso es mejor que hables con tu entidad financiera para ver qué puedes hacer para hacer frente o aplazar la mensualidad.

Una vez tengas asumido que ese dinero de la tarjeta es en realidad un préstamo, lo siguiente que te tiene que quedar claro son las fechas del periodo de facturación y de vencimiento de pago. Es decir, cuándo te lo va cobrar el banco. Esto te permitirá hacer tus cuentas y si necesitas comprar algo lo podrás hacer en el mejor momento de tu ciclo de crédito. Esto es en los primeros días del periodo de facturación, para así tener casi un mes e ir ahorrando y recortando en gastos para poder pagar. Es muy importante que no se te pase la fecha de vencimiento si no quieres que el banco te cobre intereses.

Sí puedes usar la tarjeta de crédito para…

tarjeta de credito

La tarjeta de crédito es una buena opción para comprar a plazos un bien más costoso de lo habitual o para pagar por ejemplo las vacaciones. Eso sí, siempre teniendo en cuenta que podrás hacer frente a las cuotas. Úsala para comprar un viaje o billete de avión si, como ocurre en muchos casos, la tarjeta tiene un seguro que te permitirá no tener que contratar otro seguro de viajes para hacer frente a posibles imprevistos. Es importante que leas toda la letra pequeña y conozcas los beneficios que puedes obtener por poseer una tarjeta de crédito.

Las compras por internet también pueden hacerse con una tarjeta de crédito. Recuerda acudir siempre a páginas que tengan verificada la seguridad en los pagos. Pero si desafortunadamente caes en una que sea un engaño, el daño será menor si a la tarjeta de crédito le tienes puesto un tope máximo de dinero disponible, algo muy recomendable para estos casos.

Como ves, una tarjeta de crédito puede ser una gran aliada para comprar algo que necesitas o hacer frente a un gasto extra, pero tiene peligro si te acostumbras a usarla para gastar más de lo que tu presupuesto mensual te permite.

Y recuerda que otra opción a las tarjetas de créditos es solicitar directamente un crédito personal que puedes tener directamente en tu cuenta, usar como quieras, y devolver  en cómodos plazos.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.