Las mejores opciones para financiar un máster

Encontrar la mejor vía para financiar un máster es el primer reto al que se enfrentan los aspirantes a cursar uno. Y no son pocos. Casi 167.000 personas, un 17,4% más que el curso anterior, se inscribieron en estudios superiores durante el año escolar 2015-2016, según el Ministerio de Educación.

Aunque cada vez hay más mayores de 40 años, la mayoría de ellas siguen siendo menores de 25, colectivo que tiene las mayores dificultades a la hora de financiar un máster o un posgrado. Porque, a no ser que se reciba ayuda por parte de los progenitores, ahorrar para pagar los entre 1.500 y 60.000 euros que según Educaweb.com cuestan estos estudios, es prácticamente imposible. La mayoría no tienen nómina y los que sí, no cobran lo suficiente (por tratarse generalmente de trabajos a media jornada).

Opciones para financiar un máster o un posgrado

El precio de un máster depende del centro, del ámbito y de los contenidos del estudio, así como de su duración. En el caso de los que ofertan las universidades públicas, sus tarifas están fijadas por las comunidades autónomas y suelen ser más baratos que los de instituciones y entidades privadas. Cabe recordar que, además de la matrícula, cursar estudios superiores conlleva otros gastos en libros y otros materiales. Para sufragarlos podemos recurrir a 3 vías de financiación:

Opciones para financiar un máster.

  1. Becas: Pueden venir de instituciones públicas o privadas. Las más concurridas, en lo que al ámbito público se refiere, son las que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; las becas TALENTIA de la Junta de Andalucía para estudiar posgrados en universidades extranjeras; las becas MAEC-AECID, del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación –a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo– para intercambios educativos, y becas que dan las propias universidades. En el ámbito privado destacan las becas de La Caixa para estudios post universitarios en Europa, América del Norte y Asia; las becas Fulbright para estudiar, investigar o enseñar en EE.UU., y las becas que conceden los propios centros privados de estudios.
  2. Préstamos para estudiantes: Hoy en día casi todas las entidades financieras cuentan con productos destinados a este fin, con condiciones especiales para estudiantes, como intereses más bajos o la posibilidad de beneficiarse de un periodo de carencia (pagar solo los intereses mientras se está estudiando). Su solicitud, no obstante, implica cumplir unos requisitos y demostrarlo con un montón de papeleo, además de una espera que se puede hacer interminable para saber si el préstamo ha sido aprobado.
  3. Créditos rápidos online: Puede que sea la opción más cómoda, fácil y rápida de obtener dinero rápido y préstamos sin nómina. Tan rápido, como unos minutos. Se pueden obtener en las modernas entidades crediticias que operan 100% en Internet, como Monedo Now. En esta compañía del grupo alemán Kreditech se pueden conseguir préstamos personales de hasta 5.000 euros, a devolver como mejor le venga al solicitante dentro de un plazo máximo de 36 meses. Sin dar explicaciones, sin engorrosos papeleos. Y una vez aprobada la solicitud, el dinero se puede emplear en financiar un máster entero o solo una parte; lo que necesitemos. Ventajas que convierten a los créditos online en una opción al alza, cada vez más empleadas por los estudiantes de estudios universitarios superiores.
*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.