Los tipos de préstamos que te puedes encontrar

Hay momentos en la vida en que por falta de liquidez, para poder comprar un bien caro, como puede ser una casa o un coche, o para hacer frente a un gasto imprevisto, se necesita pedir un préstamo. Los más conocidos son el personal y la hipoteca, ya que quien más o quien menos ha pedido alguno de estos alguna vez. Sin embargo, no son los únicos que existen y hay diferentes tipos de préstamos en función de para qué queramos el dinero y que pueden tener intereses y condiciones diferentes. Por eso, antes de solicitar uno te conviene seguir leyendo y saber los principales tipos de préstamos que hay y cuál se adapta mejor a tus circunstancias.

Los tipos de préstamos más populares

Hipotecario. Como hemos dicho es uno de los más conocidos. No en vano está presente en la vida de la mayoría de las familias durante décadas. Se conceden para comprar una casa o para construirla y la vivienda en cuestión es la garantía, aunque no es descartable que la entidad financiera pida también tener una nómina o avalista. Son préstamos a medio-largo plazo que se pagan a lo largo de varias décadas mediante una cuota mensual. El tipo de interés puede ser fijo, variable o mixto y el principal índice de referencia es el Euribor.

Personales. Son los que piden para hacer frente a una necesidad concreta en un momento determinado como puede ser un gasto imprevisto, un viaje, una boda, una pequeña reparación en casa, etc. A veces no se piden garantías, por ello, al ser mayor el riesgo que asume la entidad financiera, los tipos de interés son más altos que en las hipotecas, en los que la vivienda es la garantía. Se suelen devolver en pocos meses o años. Hay entidades financieras que ofrecen préstamos preconcedidos a clientes con un buen historial crediticio. (Te recomendamos aquí que leas los artículos ¿Qué son los créditos preconcedidos? y Qué es el historial crediticio).

tipos de préstamos

De consumo. Entre los tipos de préstamos, estos en concreto se solicitan para comprar bienes duraderos como puede ser un coche, electrodomésticos o muebles. Se caracterizan por un plazo de vencimiento relativamente corto que no suele superar por norma general los cinco años. Las cantidades que se prestan no suelen ser muy altas. Pueden ser concedidos incluso por ciertos establecimientos a la hora de adquirir en ellos los productos, en una práctica que en se conoce habitualmente como pago a plazos con intereses.

De estudios. Son más conocidos en los países anglosajones con una educación universitaria cara, especialmente en Estados Unidos. En los últimos años, en los que las becas se han visto recortadas por la crisis económica, se están haciendo más populares en España. Se destinan a pagar la matrícula universitaria, los estudios de postgrado o un master y los tipos de interés suelen ser más bajos que los de un crédito personal. Hay algunos que incluso permiten no pagar intereses durante los primeros años en los que aún se está estudiando.

Para empresas. Supone una de las maneras que las empresas tienen para obtener financiación ya sea para poner en marcha el proyecto, hacer frente a una falta de liquidez puntual o comprar bienes necesarios para su actividad. Pueden ser a corto o a medio-largo plazo, dependiendo de la cantidad necesitada y la utilización que se le vaya a dar al dinero.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.